¿Desde dónde actuamos?
Consideramos la compasión como el factor clave para la integración, convivencia, espíritu de superación y sentido de trascendencia de la persona.
El Amor es la energía más poderosa del Universo y, por tanto, somos portadores de esta fuerza motriz silenciosa pero omnipresente.
Entendemos que la enfermedad, el duelo que imprime la pérdida o los golpes en general que recibimos a lo largo de nuestra biografía, no son más que una oportunidad imprescindible para el crecimiento y la transformación.
El punto de partida es el concepto de Humanidad Compartida, que nos une en este tramo parcial de nuestra existencia global.
No salimos solos del duelo
¿Cuáles son nuestros valores y compromisos?
Respeto: Desde la escucha, aceptación, integración e igualdad de la diversidad humana.
Da acceso libre a la condición genuina propia del ser humano, al margen de valores ideológicos, religiosos, de identidad sexual, sin juicios hacia la persona ni sus actos pasados.
Confianza: Seguridad en uno mismo y en la vida, y esperanza firme en la capacidad de los demás para superar los golpes, duelos y miedos.
Hace previsible cuanto ha de venir y permite a las personas ser resilientes para retreparse y levantarse después de un derribo. Es el gran motor del potencial transformador de los seres humanos.
Empatía y Presencia: Identificación con las circunstancias, los sentimientos y el dolor de otra persona.
Facilita la posibilidad de paliar el abatimiento y el sentimiento de soledad de otra persona.
Confidencialidad: Compromiso de reserva en la relación con personas inmersas en un duelo.
Crea un vínculo fuerte en el ámbito de la relación personal. Da carácter a nuestra fiabilidad, a nuestro pensamiento, nuestra palabra y nuestros actos. La confidencialidad es el perfecto complemento en un vínculo basado en el respeto, la confianza, la presencia y la empatía.
Determinación: Decisión, valor y coraje para afrontar las duras pruebas a las que nos enfrentamos a lo largo de nuestra biografía.
Abre el camino al crecimiento y a la transformación, lo que nos puede permitir crear nuestro propio destino.
Escucha y Entrega: Es nuestro principal compromiso: La dedicación con entusiasmo.
Consideramos que el ser humano ha sido creado para la entrega a los demás. No es posible el crecimiento espiritual sin entrega. El alivio de nuestro sufrimiento y nuestra felicidad pasa por propiciar alivio al sufrimiento de los demás y su felicidad.

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